Muertes en el servicio de Nefrología del J. M. de los Ríos pesan en hombros de las madres que siguen luchando por sus hijos

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Muertes en el servicio de Nefrología del J. M. de los Ríos pesan en hombros de las madres que siguen luchando por sus hijos

Por Mariana Sofía Garcia @sofiggarcia 3 marzo, 2021

“Tenemos una sola enfermera de diálisis”, “Reactiven los trasplantes ya” y “De 15 máquinas, funcionan seis” escribieron en pancartas las madres y mujeres cuidadoras de los pacientes del servicio de Nefrología para manifestar sus peticiones este miércoles 3 de marzo a las puerta del J. M. de los Ríos.

Caracas. El historial de muertes en el servicio de Nefrología del hospital J. M. de los Ríos pesa en el hombro de las madres que siguen luchando por la vida de sus hijos: 23 niños, niñas y adolescentes han fallecido desde hace tres años, justo cuando la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares para proteger a estos pacientes pediátricos.

Karla, Carina, Leidimar, Frandison, Víctor, Eliandres, Eliézer, Deivis y Daniel son algunos de los fallecidos en el servicio de Nefrología desde 2017. Ahora, hay otros pacientes que están resistiendo junto con sus madres para poder vivir, como Daniel León y Dayrin Da Costa.

“Mi hijo es el que me da fuerzas para seguir, aunque él, a sus 13 años, a veces se deprime por la situación del país”, expresó la mamá de Daniel León. En el J. M. de los Ríos no funciona el laboratorio del servicio de Nefrología y el laboratorio central muchas veces está cerrado por falta de reactivos. Casi todos los exámenes tienen que hacerlos en centros privados y el más barato cuesta cinco dólares.

La cuenta va aumentando cuando hay madres que viven en el interior del país y viajan para que sus hijos reciban una diálisis en el hospital de niños. Belkis Silva necesita al menos tres dólares para movilizarse desde Barlovento hasta Caracas. La mayoría de las veces lo logra pidiendo cola porque le cuesta mucho conseguir dinero. Eso implica pararse lo más temprano posible, porque las diálisis en el primer turno comienzan a las 8:00 a. m.

Poco ha cambiado en el hospital desde hace tres años cuando consiguieron las medidas cautelares de la CIDH para el servicio de Nefrología luego de un brote infeccioso y, más adelante, una ampliación en la que incluyeron otros 13 servicios del hospital que también están en malas condiciones. El Estado venezolano ha ignorado las peticiones de los familiares para que se les garanticen las medicinas, los trasplantes, los tratamientos, el personal de salud, los servicios públicos y que tengan una infraestructura digna.

“Tenemos una sola enfermera de diálisis”, “Reactiven los trasplantes ya” y “De 15 máquinas, funcionan seis” escribieron en pancartas las madres y mujeres cuidadoras de los pacientes del servicio de Nefrología para manifestar sus peticiones este miércoles 3 de marzo a las puertas del J. M. de los Ríos.

Los otros 13 servicios del hospital cuyos pacientes están bajo medidas cautelares de la CIDH son: Cardiología, Hematología, Neumonología, Medicina 2, Medicina 3, Anatomía Patológica, Centro de Lactancia, Consulta Externa y Triaje, Neurocirugía Pediátrica, Pediatría Integral, Nutrición, Medicina de Adolescentes y Neurología Pediátrica

Carmen Flores, una de las madres que perdió a su hijo en 2017, contó que los pacientes renales solo reciben arroz blanco y frijoles chinos en el almuerzo, a pesar de que deberían tener una dieta especial por su condición de salud. Además, los aires acondicionados del servicio están dañados, las habitaciones tienen botes de agua, en la cocina se desplomó el techo y casi nunca se ve al personal de limpieza.

El hospital está de pie por la ética y el compromiso del personal de salud que sigue asistiendo a trabajar pese al salario que reciben. Pasaron de tener seis enfermeras por turno, a tener una o dos en total. Las madres denunciaron que contar con enfermeras en la noche es lo más difícil, y a veces es imposible cumplir con las horas de los tratamientos porque no hay quien se lo aplique a los niños.

El hijo de Belkis necesita un trasplante porque nació con un solo riñón y ya no le está funcionando bien. Desde hace tres años y nueve meses está suspendido por parte del Estado el Programa de Procura de Órganos en Venezuela. Esto ha afectado, según cifras de la Organización Nacional de Trasplantes de Venezuela, a unas 700 personas entre niños y adultos. Se calcula que 10 % corresponde solo a menores de edad que quisieran mejorar su calidad de vida.

“Hay niños que tienen muchos años recibiendo diálisis y necesitan un trasplante. Lamentablemente, el 1° de junio se cumplen cuatro años de la suspensión de este programa. Los niños están agotados”, dijo Katherine Martínez, directora de la ONG Prepara Familia.

En enero de 2020 cerró el servicio de Cardiología del J. M. de los Ríos. Luego, en febrero de ese mismo año, se supo del cierre técnico del servicio de la Terapia Intensiva, y 2021 arrancó sin el servicio de Neurología. En el caso del servicio de Hematología, tienen tres semanas sin aplicar quimioterapias por una constante falla del aire acondicionado.

“Mi bebé, aparte de la diálisis, tiene problemas en el corazón, y tengo que ir a centros privados porque no hay un cardiólogo en este hospital”, relató Astrid Da Costa, madre de un paciente pediátrico, y detalló que siempre se refugia en donaciones para pagar las consultas porque son muy costosas.